Es Domingo, ¿Qué esperabas?

Ya no recuerdo cuando fue la ultima vez que tuve que recurrir al blog para “aliviar” mis penas. Supongo que cuando estaba en pleno periodo adolescente me era mucho mas sencillo escribir por aquello de ser todo oscuridad, desasosiego y todas esos estados de animo sombríos por los que uno pasa cuando es un adolescente.

Básicamente hoy se cumple el propósito por el cual nunca clausuré definitivamente el blog, por si lo necesitaba, y el motivo por el cual hoy me pongo a escribir otra vez en este baúl de los recuerdos es precisamente que me siento prácticamente igual que en aquellos años en los que era un chaval inseguro, maltratado por las chicas y que se sentía solo en un mundo demasiado cruel como para ser real.

Cuando uno va encaminando su vida hacia la etapa en la que se es adulto, se ve obligado a madurar si quiere sobrevivir. Empiezas a tener que hacer cosas por tu cuenta, dependes de ti mismo y estas solo ante el peligro, es TU futuro y de adie más, y es TU deber el salir ahí fuera y hacerlo lo mejor que puedas. Sin embargo por todos es sabido que el ser humano, como animal primigenio, como la esencia de lo que es en realidad un animal social, y está demostrado que una persona adulta para estar sana debe salir al menos un par de veces a la semana y relacionarse con sus amigos y familiares, y con su novia o esposa.

Mientras escribía asiduamente en este blog, conocí a una (por aquel entonces) chica que me fascinó, cosa que fue aun mas sorprendente por el hecho de que estaba en una relación con otra chica que fue nombrada por aquí, y que me había costado muchos quebraderos d cabeza llegar hasta esa situación. Pues bien, después de conocer a esa chica supe que mi actual relación tenía fecha de caducidad, que era esa clase de  persona la que quería tener a mi lado y que debía ir a por ella. Como era de esperar la cosa fue bastante mal.

Primero dejé a mi por entonces pareja de una forma que no sé si se merecía o no, porque aquí ninguno somos santos, pero desde luego no era lo que ella podía esperar de un calzonazos como yo, y no me siento muy orgulloso de aquel ametrallamiento de tópicos que salieron de mi boca solo para quitarme de encima ese peso muerto que me suponía aquella relación si quería ir a por lo que de verdad me importaba.

Supongo que desde entonces el karma me lo ha tenido muy en cuenta porque las cosas no han mejorado mucho desde entonces. ¿Por qué estaba tan obsesionado con aquella persona?¿Que era lo que a hacia tan especial? Solo la vi una vez, la primera vez en mi vida, y ya no me a podía quitar de la cabeza. Era tal mi obsesión que empecé a introducirme en círculos sociales que tangenteaban los suyos para poder forzar la casualidad de volver a vernos.

No me entretendré explicando todos los recovecos de esta historia en la que sucesivas veces caigo en el fango y me choco con la cruda realidad, iré directo al grano puesto que esto no es lo importante. Finalmente, y 4 años después de que la conociese, tenemos una relación que no es una relación, en la distancia, y siempre que podemos nos vemos y salimos y nos divertimos y nos queremos y hablamos casi todos los días y nos contamos cosas, etc.

¿Cual es tu puto problema entonces?, diréis. Lo cierto es que, si cuando la conocí me hubiesen ofrecido tener una relación así con ella hubiera aceptado sin dudarlo, ¿entonces que coño me pasa ahora? Quiero más, quiero estar ahí, con ella, y me duele por dentro cada vez que dice que no tenemos nada y que no puede tener una relacion con nadie así, intermitente, en la distancia…

Sin embargo aunque nos esforcemos en negarlo tenemos una relación, nos queremos, hablamos todos los días y esperamos a nuestro próximo encuentro con ilusión. Quizá mi problema es que yo tengo mucho que perder, puesto que ella lo es todo para mí, y no se si es cierto o no, pero mi sensación es que su vida seguiría prácticamente igual sin mí, como cuando se suicida alguien en Nueva York, que las calles no se cortan ni cunde el pánico.

Mi vida social se basa en mis Veteranos, que ahora es como quien tiene un tío en Graná, que ni tiene un tío ni tiene ná, y ella. Y lo cierto es que a ninguno de estos dos pilares les cuento lo más profundo de los pensamientos que se me pasan por la cabeza, y eso me hace sentir desgraciado. Cada día el vínculo veterano se rompe un poquito más, a pequeños pasos pero se nota que se rompe, si ella no estuviera no tendría nada.

Todo esto me hace pensar que no he madurado, que sigo siendo aquel inseguro que se ve solo ante el peligro sin ningún arma a su alcance para defenderse, igual mi problema es que la he idealizado tanto que creo que es demasiado buena para mí y por eso intento dilapidar mi propia relación subconscientemente. ¿De verdad estos problemas que creo que están ahí lo están, o sólo son cosas que me invento por ser un inseguro?¿Estoy deprimido porque mi vida es una mierda, o mi vida es una mierda por estar deprimido?

Lo único seguro aquí, es que ahora mismo este blog es el único al que le puedo contar mis inseguridades, y es probable que por eso este texto no pase de ser un borrador y nunca llegue a publicarse. Y sólo el tiempo me dará la razón e inclinará la balanza hacia el lado bueno o malo de las cosas. Lo único que espero es que pase el tiempo y poder decirle a esta persona; “¿Ves? Te dije que eras perfecta para mí”

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noviembre 24, 2013 at 3:54 pm Deja un comentario

Reapertura por estar en un mar de dudas

Hacía más de un año que no escribía en este blog, y puede que esté algo oxidada ya mi pluma. De todas formas no creo que vuelva a tener el “nivel” que tuve, sin ánimos de ser pretencioso, porque esta mañana me he estado releyendo todo lo que escribí en su día y era bastante bueno.

Os preguntaréis el por qué de que vuelva a escribir en el blog si no ha cambiado para nada mi situación y sigo teniendo la misma falta de tiempo libre y  las mismas pocas ganas de ponerme a escribir delante del ordenador después de un día agotador. Vuelvo a escribir porque siento en mi interior una frustración que me es difícil expresar, ya que pocas personas quieren escucharme, salvo los Veteranos claro está, pero ellos no están aquí, ¿cierto? Pues a eso voy.

Desde hace algo más de un año, coincidiendo con el parón temporal de blog, soy alumno de una academia del Ejército español, para convertirme en Oficial dentro de unos 3 años. O eso es lo que pretendía en un principio, porque cada vez las carreras que me pego me cuestan más, cada vez me cuesta más saludar, cada vez me cuesta más estar en firmes, cada vez me cuesta más tener que volver al cuartel todos los fines de semana a la 01:30 am, y empiezo a estar harto.

Los hechos son claros y concisos, muchos creen y están en lo cierto, que soy muy afortunado, puesto que una vez ingresé aquí ya no tuve que pensar en que me depararía el futuro, ya que una vez acabe mi periodo de formación, por el que ya se me está retribuyendo un salario mensual, inmediatamente pasaré a estar en activo en el “mundo laboral” y tendré trabajo toda mi vida.

Siendo conservador, eso está muy bien. Yo soy el primero que se alegra de cobrar un sueldecillo al mes, lo que me permite tener un coche (no comprado por mí), un piso en alquiler y dinero para mis caprichos. Está muy bien no tener los quebraderos de cabeza que tienen o debieran tener los estudiantes que actualmente están acabando su carrera universitaria, que es el de pensar que no hay trabajo, que por mucho que busquen no lo hay, y probablemente acaben trabajando de algo que no tenga nada que ver con lo que han estudiado.

Sin embargo, si una cosa tengo clara, es que lo que tengo, que no penséis que es tanto, merece un sacrificio que cada vez se me hace más pesado hacer, y es que ese sacrificio es el de sacrificar tu vida. En el momento en que me pongo el uniforme sé que ya no soy Gruque la persona, sino el Aspirante de 2º Gruque, o el Alferez Gruque, etc. Toda la vida me voy a deber a mi trabajo, y eso me implica  renunciar a muchas cosas por las que siempre he luchado.

Sé que trabajes de lo que trabajes, siempre te debes a tu trabajo si quieres ser un buen profesional, pero si no eres o has sido militar, no sabes a lo que me refiero. El caso es que estando aquí estoy privado de la capacidad de desarrollar mi YO personal, mi YO que he sido siempre, en pos de desarrollar el YO militar. Estoy muy lejos de casa pero eso no es lo que me molesta, de hecho estoy acostumbrado, pero si que me molesta no poder hacer ninguna escapadilla algún fin de semana, no poder tener relación con mis amigos, no poder conocer a mujeres que me resulten interesantes (o simplemente conocer alguna); que en resumidas cuentas es tener una vida plena, y el trabajo es solo una parte.

Una vez mi padre me dijo que en la vida no te arrepientes de lo que haces, sino de lo que no haces. Pues bien, no soy feliz ahora mismo haciendo lo que hago, estoy cansado de los horarios estrictos, las malas maneras, el tratarnos como si fuéramos ganado, y el pensar que toda la vida va a ser así me hace hundirme más en la miseria. Sé que sería feliz estudiando en Salamanca o en Granada ¿Porque están mis amigos allí? Pues para que os voy a engañar, en parte sí, pero además siempre he querido hacer Derecho y Periodismo, y eso lo saben quienes me conocen más cercanamente, incluso mi idea era hacerlo por la UNED incluso siendo militar.

Quiero ser libre, vivir una vida completa. Y sé que durante toda mi vida me voy a arrepentir de no haber ido a la universidad.

enero 10, 2013 at 6:49 pm Deja un comentario

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diciembre 17, 2011 at 12:17 pm Escribe tu contraseña para ver los comentarios.

Sentimiento V

Hace mucho tiempo que no actualizo, por lo que puede que esté un poco oxidado en esto de escupir palabras.

Desde el 22 de Agosto de 2011 formo parte de la gran familia que es la Armada Española, ya han pasado dos meses y tengo la fortuna de conocer a 83 nuevas personas con las que estoy obligado a convivir durante 5 años, mas los años en los que coincidamos en servicio. En menos de un mes he aprendido cada nombre y cada apellido, y me he reído como nunca con ellos. Realmente cuando las pasas putas lo que te levanta el ánimo no es la gente de fuera, porque aún te deprime más el pensar toda la gente que has dejado atrás, lo que te levanta el ánimo es el compañero que ha hecho alguna gilipollez o que cuenta un chiste con el que te partes la caja, o el que te pone la mano en el hombro y te dice que toda la 1ª Brigada está contigo.

Para alguna gente el concepto de compañerismo, el sentimiento de fidelidad insoslayable, es algo pseudo-nuevo, alguna gente esta acostumbrada a ir de botellon o a un bar, reirse un rato y para casita. Pero para mi ese sentimiento de lealtad no es nada nuevo. De hecho antes he dicho que me he reído como nunca, ¿es eso cierto? afortunadamente no.

En el mundo del fútbol hay un ente abstracto llamado “sentimiento atlético”, que es lo que los seguidores del Atlético de Madrid usan para explicar por qué forman parte de una legión de fans que apoya a su equipo aunque éste no tenga por costumbre darles una alegría. Análogamente a esto se encuentra el sentimiento que me inunda cada vez que pienso en mi casa, porque no os confundáis: he vivido en muchísimos sitios, he estado en muchos colegios y he conocido a mucha gente pero ningun lugar del mundo  me ha colmado de felicidad como mi querida Úbeda.

Úbeda entró en mi vida desde muy niño, y aunque socialmente inicié mi andadura ya entrado en la adolescencia, es mi más ferviente recuerdo de la infancia feliz. Algunos dirán que Úbeda ha perdido mucho, que su status social ha bajado un par de peldaños por la puñetera comunidad gitana, pero para mí es el pueblo-ciudad con más solera que existe. Combina todo lo que puedes desear, poder andar de punta a punta por ella y a la vez que no te falte de nada, no falta ninguna clase de comercio, nunca tienes que decir “voy a X ciudad a comprar Y”, en Úbeda lo tienes.

Pero no me malinterpretéis, no soy un loco de la demografía o un analítico social, se me partió el corazón abandonarla no por su configuracion estructural o social, sino porque es en Úbeda donde por primera vez encajé como la pieza de un puzzle en el que los huecos no estan muy estandarizados, en lugar de ser el tipico redondo tienes puntas y estan en ZigZag.

Estoy hablando del sentimiento veterano. Es una cosa abstracta, pero si me lo pidieran, recorrería cielo y tierra con tal de ayudar a un veterano, porque ellos me ayudaron a mí. No se si afortunada o desafortunadamente me di cuenta hace un mes de que jamás en mi miserable vida conoceré a 5 personas que lleguen incluso a parecerse a cualquier veterano. Por una unión de los astros 5 personas para las cuales su base de pensamiento era exactamente igual coincidieron en un mismo punto geográfico y empezaron a salir juntos porque veían que ahí había algo. Sin embargo la riqueza de los veteranos reside en que aunque todos pensemos en general exactamente igual, cada uno tiene matices distintos, y con nuestra capacidad de “dialogar”, discutimos sobre lo que sabemos hasta dar con el punto exacto y discutimos sobre lo que no sabemos para intentar darle explicación.

Podría escribir un post para describir y agradecer a cada veterano, pero en la Escuela Naval Militar no se dispone de tanto tiempo. Cada uno sabe lo que pienso de él, y todas son cosas buenas. A veces cuando tengo tiempo de estar de pie mirando a la ria de Pontevedra pienso en ellos, y en que estarán haciendo, y me inundo de pena por no estar allí. Gracias a ellos he sacado a la luz todo lo mejor de mí, gracias a ellos estoy preparado socialmente para lo que sea, y gracias a ellos dispongo de 4 personas a las que llamar “más que amigo, practicamente un hermano”.

Es vox populi que de Jaime jamás diría nada malo, y siempre contará con mi apoyo para lo que sea, que seré yo quien derrame aceite en la carretera para que Jose tenga un accidente, que yo seré quien critique cada cosa que hace Chicharro para picarle y quien le propondrá a Ginés algo tan sumamente descabellado que su cabeza estallará en mil pedazos. Pero tambien es sabido que a todos los quiero un montón y los hecho muchísimo de menos y que en mi calendario no pone “puente de todos los Santos” sino: “reencuentro con los veteranos”. Porque los veteranos no son una pandilla de barrio, no son los colegas de la infancia con los que no hablas desde hace un huevo de tiempo, no son esos con los que hablabas de frikadas y jugabas a la play, son, más que amigos, mis hermanos.

septiembre 24, 2011 at 9:12 am 2 comentarios

Actualización en curso

julio 16, 2011 at 6:06 pm 1 comentario

Actualizándome

En mis planes estaba el haber actualizado ayer, pero se me lió un dolor de cabeza de campeonato y no tuve la oportunidad de coger el ordenador. Diréis: “oh, dirá eso porque actualizará ahora y se excusa por no haberlo hecho antes”, pues no, listillos. Hoy es el cumpleaños de mi padre, y ha subido desde Bailén a Madrid (porque estoy en Madrid) para celebrarlo y tampoco es que tenga la cara de decir: “Papá, ya sé que hace un mes que no nos vemos pero yo me debo a mi público”.

Así que este post es una excusa, actualizaré mañana o pasado como muy tardar, y no es que no actualice por falta de ideas… Tengo que hablaros sobre Madrid, sobre cómo duele depilarse (un cojón), y retomar viejos hilos, la espera merecerá la pena, mamoncetes.

julio 13, 2011 at 9:45 pm 1 comentario

El post más épico de la historia

SKYRIM

He dicho.

mayo 4, 2011 at 9:41 pm 6 comentarios

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